Historia de la plaza de toros de Málaga
La Plaza de Toros de Málaga, llamada La Malagueta, como el barrio de su ubicación, fue construida en 1874 por el arquitecto cántabro, Joaquín Rucoba, quien se inspiró en la arquitectura clasicista para su diseño. Rucoba había estudiado en Madrid y en París, y fue uno de los principales representantes del eclecticismo arquitectónico en España.
La construcción de la plaza de toros de La Malagueta se llevó a cabo gracias a la iniciativa de un grupo de empresarios taurinos y aficionados de Málaga, quienes se organizaron en una sociedad llamada «La Malagueta». El objetivo de la sociedad era construir una plaza de toros moderna y funcional, que pudiera acoger a un gran número de espectadores.
La plaza de toros de La Malagueta se inauguró el 11 de junio de 1876, con una corrida en la que participaron los toreros «El Tato», «Frascuelo» y «Lagartijo». Desde entonces, la plaza ha sido escenario de numerosas corridas y eventos taurinos, convirtiéndose en uno de los espacios más importantes de la tauromaquia en España.
En 1981, la Plaza de Toros de La Malagueta fue declarada Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía, reconociendo así su valor histórico y arquitectónico. Actualmente, la plaza sigue siendo un lugar emblemático de Málaga y uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad. Es propiedad de la Diputación de Málaga.


